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lunes, 28 de febrero de 2011

LA VIEJA RUNA SIGEL

Violeta Paula Cappella de Aguerre


                                                                           

La vieja runa Sigel no ha llegado nuevamente hasta nosotros por un canal altruista, sino muy por el contrario, por haber sido el símbolo de las Schutzstaffel o Secciones de Seguridad del NSDAP, o Partido Nacionalsocialista...

Como exponentes de los saberes nigromantes, los nazis conocían el poder de esta runa y lo utilizaron en sus uniformes como insignia del rayo destructor de lo que según ellos, no debía más existir, o sea todas las alteridades habidas. Pero se olvidaron, (o se creyeron tan omnipotentes) que, como toda runa, proveniente del gran sacrificio realizado por el gran
iniciado Odin al sumergirse en el Yggdrasill o Fresno Sagrado, no podían manejarla a su antojo.

Los viejos Poemas Rúnicos Islandeses dicen sobre esta runa:

«El Sol es el escudo del cielo,
es el rayo luminoso
y el destructor del hielo»

Es así, como Sigel representa a los rayos emanantes del sol, y es en realidad, más referente del Disco Solar Oculto o Sol Espiritual que del sol físico. De todos modos, la palabra «sol», tanto hoy como antaño es de género femenino en las lenguas germánicas, por ser el Sol la Identidad otorgadora de toda vida, reflejo de ello es el viejo poema ut-supra transcripto. En antiguo alto alemán la palabra sol se decía «sunna» en moderno alemán es «die Sonne», o sea, literalmente traducido: «La Sol».

Sigel representa la fuerza vital y activa, el equilibrio emanante del Yo; su poder está relacionado al aspecto voluntad activa, en el que se resumen fuerza, energía y acción por un lado y electricidad, polaridad y fuego, por el otro.

A) Fuerza, Energía y Acción: son los patrones del valor, la falta total de temas, la contínua vitalidad, por lo tanto el rechazo ante el desaliento y así surge la clara visión del objetivo, la actividad de la conciencia.

B) Electricidad y Polaridad: expresan la voluntad del ser de una Entidad, causando coherencia en la forma, siendo entonces la forma el resultado del deseo de existir, de ahí surge la interacción entre los polos opuestos que va de la repulsión hacia la atracción, luego la asimilación y finalmente la interacción.

C) Fuego: que es triple en su esencia:

-> Fuego Eléctrico: es la manifestación de la Divina Llama o Rayo Primordial de la Materia Activa Inteligente; resultado de la fusión de los dos Fuegos siguientes y a su vez, fuente desde dónde estos emanan y hacia donde estos finalmente convergen;

-> Fuego Solar: es el Fuego de la Gran Mente Cósmica; es el principio que anima a las unidades de conciencia evolucionantes;

-> Fuego por Fricción: es el Fuego interno vitalizado que produce calor e irradiación; a su vez el calor se divide en dos:

- Calor latente: base de la vida atómica;

- Calor activo: fuerza impulsora de la forma evolucionante.

A éste último fuego dual es al que apuntaron los nazis con el doble uso de Sigel, pues este fuego es la representación de la actividad kundalínica tanto en el micro, como en el macrocosmos, por esto su uso doble en sus insignias. Así creyeron que tendrían el poder absoluto sobre la materia en su expresión inferior o sea en los tres últimos planos del Plano Físico Cósmico, a saber: físico, astral y mental (subplano concreto).

De esta forma, e invocando al propio kundalini planetario, pretendieron hacer del mundo una hoguera donde incinerar toda forma altruista de pensamiento y coartar toda posibilidad de manifestación taumatúrgica.

Sin embargo, la runa Sigel, es, como toda runa, una unidad en sí, por lo que su uso en tergiversación de su característica esencial (fuego creador) les fue lo suficientemente desfavorable como para que culmine el imperio del terror, que habían erigido sobre Europa y trataban de expandir por toda la Tierra.

El trabajo rúnico está estipulado para el taumaturgo que sabe como cuidar, preservar y alimentar dignamente los diferentes grados del fuego. Sigel de por sí es el fuego de la vida que resuelve amar y la expresión de esto es la más excelsa benevolencia; por eso, quien se opone a la esencia de la runa, padece las consecuencias de quemarse con el fuego que no supo entender ni controlar.

Siendo Sigel la representación en su unidad del triple Sol, abre las puertas al amor, a ser amado sin ser oprimido, a atraer sin contraer y a ser atraído sin ser reprimido, justamente todo lo contrario de lo que trataban de establecer los nazis en la Tierra. Así mismo, la estrategia de guerra denominada «Blitzkrieg» pretendió ser una demostración del poder destructivo inmediato que otorga Sigel, pero el resultado les fue evidentemente adverso al no haber observado que Sigel actúa igualmente sobre quien la utiliza. He ahí la perfecta alegoría del rayo que desciende y parte la materia en dos: Alemania terminó siendo hasta hace algunos años atrás dos naciones y un muro separó su capital, Berlín, cuyo nacimiento astrológico está fechado bajo un signo de fuego: Leo.

Sigel es entonces el Fuego de la imaginación creadora, que es de por sí la culminación en la creación amorosa, tanto desde el punto de vista del iniciado como de la deidad, y representa en su símbolo la unificación de los fuegos inferiores que son absorbidos por los superiores en el trabajo mágico de transmutación.

Exactamente por esto, cuando el taumaturgo talla la runa Sigel en la madera, no lo hace de abajo hacia arriba, sino de arriba hacia abajo, demostrando así la preponderancia
en él de los tres Planos superiores: Adico, Monádico y Atmico, con su punto de equilibrio en el Intuicional o Búdico y el trabajo de abnegado servicio en los Planos mental, astral y físico.

Publicado en la revista Hiram Abif - marzo de 2004



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